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Prevenimos junto con cogeneradores y comunidad riesgos por actividad del Poás   

Prevenimos junto con cogeneradores y comunidad riesgos por actividad del Poás  

Durante una sesión de trabajo ayer en las instalaciones de la planta hidroeléctrica Toro I, nuestro personal, generadores privados, cooperativas y pobladores locales, estudiaron los posibles escenarios que impactarían la infraestructura de generación eléctrica y su entorno, en la zona norte del país.

Luis Mora y Guillermo Alvarado
1. Luis Alfredo Mora palpa el material volcánico residual en el río Desagüe.
2. Guillermo Alvarado es vulcanólogo del ICE y enlace institucional con la Red Sismológica Nacional.

“Debemos tomar medidas preventivas pensando en escenarios extremos. Es posible que el Poás evolucione hacia una actividad más fuerte, es decir, erupciones más grandes y concentradas de ceniza que nos afectarían”, dijo Guillermo Alvarado, vulcanólogo del Instituto y de la Red Sismológica Nacional (RSN).

Desde el pasado miércoles 12 de abril se reportan todos los días erupciones freáticas —o de vapor de agua—.

A la reunión asistieron unas 50 personas del complejo hidroeléctrico Toro e hidroeléctrica Cariblanco del ICE; Junta Administrativa del Servicio Eléctrico de Cartago (Jasec); representantes de las hidroeléctricas privadas El Ángel, Suercata, Caño Grande, Venecia y Losko; así como de Coopelesca, y pobladores de las comunidades vecinas de Bajos del Toro y Colonia del Toro, en Valverde Vega y Río Cuarto.

Luis Alfredo Mora, jefe de las plantas Toro I y II, señaló:

“Estamos trabajando en un sistema de alertas tempranas y mejorando el monitoreo preventivo para salvaguardar los activos productivos de la institución. En cuanto detectamos bloques de material, activamos el protocolo: cerramos compuertas de acceso y abrimos la descarga de fondo para que el agua fluya con normalidad”.

El personal técnico y los tomadores de decisión despejaron las dudas acerca de la actividad del coloso, así como el posible impacto en la generación eléctrica, principalmente en las plantas generadoras ubicadas en los cantones del norte.

Desde el 15 de mayo de 1953, el Poás no había tenido una actividad intensa. Ese año registró erupción constante que se mantuvo dos años, de acuerdo con registros históricos expuestos por Alvarado.

“Precisamente consideramos las probabilidades con base en datos, y aunque las posibilidades de que ocurra eventos mayores son bajas, siempre deben considerarse y modelar los peores escenarios para estar preparados”, expresó Alvarado.

Debido a los lahares de material volcánico en los ríos Toro y sus afluentes (Desagüe, Segundo y Agrio), sacamos de operación el complejo Toro desde las 7 p.m. del miércoles 12 de abril al sábado 15, a las 3 de la tarde. Luego, hubo un impasse entre las 5 de la tarde de ese día al mediodía del domingo, informó Mora.

Nuestros químicos y geólogos de Estudios Básicos están analizando las muestras periódicas de las aguas de ríos y afluentes locales, así como la composición de los sedimentos. Se esperan los primeros resultados a finales de esta semana.

El complejo Toro I, II y III aprovecha las aguas del río Toro y aporta 140 MW al Sistema Eléctrico Nacional. Sus obras se ubican a lo largo de los cantones de Grecia, Valverde Vega y San Carlos, en el norte del país.

La toma de agua principal y embalse de Toro I se ubican entre las comunidades de Bajos del Toro, de Sarchí y Colonia de Toro. En este punto, se detectaron las avenidas y la pigmentación del agua.

Tras ser aprovechada por Toro I, el agua es conducida por la tubería de presión hasta un embalse de 5 hectáreas en Toro II, en Valverde Vega, y finalmente hacia Toro III, en San Carlos, aprovechando la caída del agua en cascada para la producción de electricidad.

Cronología

  • Inicio de actividad volcánica: 12 de abril en la noche.
  • Erupciones de vapor de agua constantes desde el 13 de abril.
  • El 17 de abril desaparece el domo de lava que se creó en 1953.
  • Actividad intensa más próxima: 1953-1955.

¿Qué está pasando hoy?

  • Se reporta una inflación o hinchamiento del Poás.
  • La laguna reporta un pH bajo y aumento de temperatura en su agua.
  • El nivel está aumentando, pero no se reportan lluvias en la zona, lo cual hace pensar que la presión es subterránea.
  • Ha subido el dióxido de azufre.
  • La actividad destruyó las estaciones de monitoreo de la RSN. No hay forma de saber la situación en sitio.
  • Incrementó la sismicidad.
  • Magma en ascenso.

¿Qué podrá suceder?

  • De continuar así, incrementaría el barro en las aguas de los ríos Agrio, Quebrada Gata, Segundo y, por tanto, del Toro.
  • En presencia de lluvia, habrá arrastre de material con alta acidez y sedimentos corrosivos que afectarían las obras.
  • La lluvia ácida posterior afectaría sistemas metálicos.
  • Caída de ceniza dependería de la dirección de vientos, posiblemente hacia Naranjo.
  • Probabilidad de coladas de lava es baja, no nula.

Recomendaciones

  • Tomar medidas preventivas y mejorar sistemas de monitoreo y alertas tempranas.
  • Mantenimiento del tendido eléctrico para evitar efectos negativos de la ceniza y la lluvia ácida
  • Deben tomar medidas preventivas en todas las comunidades cercanas, y turoperadores que focalizan su actividad en los ríos afectados.

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